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Nairobi, 23 nov (EFE).- El enviado especial para la región de los Grandes Lagos del secretario general de la ONU, Huang Xia, pidió hoy al grupo rebelde del Movimiento 23 de Marzo (M23), que libra intensos combates contra el Ejército de la República Democrática del Congo (RDC), el “cese inmediato de cualquier forma de violencia”.

En un comunicado emitido en Nairobi, el enviado especial instó al M23 a participar en un “proceso de desarme voluntario”, una petición que también extendió al más de un centenar de grupos rebeldes que batallan en el este de la RDC.

Xia también mostró su “profunda preocupación por las consecuencias humanitarias de la crisis actual en la población civil”.

Según la ONU, unos 5,7 millones de congoleños están desplazados actualmente en el país por la violencia de los grupos armados.

Sólo los combates del grupo rebelde M23 y el Ejército de la RDC han causado desde el pasado 20 de octubre, cuando se reanudaron los enfrentamientos, más de 280.000 desplazados internos y muchos de ellos malviven en unas condiciones precarias, lamentó la ONU.

Los combates entre el M23 y las Fuerzas Armadas congoleñas volvieron a intensificarse a finales del pasado mes de octubre, después de algunos meses de pausa desde marzo de este año.

Desde entonces, el M23 ha conseguido avanzar hacia la capital de la provincia de Kivu del Norte, Goma, una importante y estratégica ciudad del este de la RDC que los rebeldes ya tomaron en 2012.

Los enfrentamientos han llevado al M23 a controlar varias localidades en Kivu del Norte y han generado una crisis diplomática en la que Kinshasa acusa a Kigali de apoyar al M23, un extremo que niega el Gobierno ruandés.

Sin embargo, un informe confidencial de expertos de la ONU filtrado a principios de agosto pasado confirmó esa cooperación.

El M23 y el Gobierno ruandés, por su parte, acusan al Ejército congoleño de colaborar con las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), fundadas en 2000 por algunos cabecillas del genocidio de Ruanda de 1994 y otros ruandeses exiliados en la vecina RDC para recuperar el poder político en su país de origen.

La RDC y Ruanda insisten en el diálogo para resolver la escalada de tensión, aunque las acusaciones cruzadas continúan.

El M23 se creó en 2012, cuando soldados congoleños se sublevaron por la pérdida de poder de su líder, Bosco Ntaganda, procesado por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra; y debido a supuestos incumplimientos del acuerdo de paz del 23 de marzo de 2009, que da nombre al movimiento.

El grupo exigía renegociar ese acuerdo firmado por la guerrilla congoleña Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) para su integración en el Ejército, a fin de mejorar sus condiciones.

El CNDP, formado principalmente por tutsis (grupo que sufrió en gran medida el genocidio de Ruanda de 1994), se constituyó en 2006 para -entre otros objetivos- combatir a los hutus de las FDLR.

El este de RDC lleva más de dos décadas sumido en un conflicto avivado por milicias rebeldes y el Ejército, pese a la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE

pm/pa/jgb

https://www.swissinfo.ch/spa/rd-congo-rebeldes_la-onu-pide-al-grupo-rebelde-m23-el-cese-de-hostilidades-en-la-rd-del-congo/48080598

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